Leyendo varios artículos sobre las ventajas de la carpintería de aluminio y pvc, me he encontrado con algunos conceptos interesantes.
En un artículo que publica la web www.articuloss.com se habla de las ventajas del PVC, que llaman la atención:
“En primer lugar, el hecho de que sea un material totalmente aislante, hace que tenga un excelente balance energético.”
“No se oxidan a pesar de que muestren algún golpe.”
El artículo finaliza con esta frase:
“…, los expertos insisten en que son muy ventajosas en cuanto a calidad precio ya que no hay que olvidar que mientras el precio de la luz siga subiendo, el dinero se nos puede estar saliendo por las ventanas si éstas no tienen un correcto aislante térmico y acústico.”
Este artículo lo podéis ver íntegro en el siguiente enlace web: http://www.articuloss.com/algunas-ventajas-de-las-ventanas-con-carpinteria-de-pvc/
Sobre las ventajas del aluminio leía un artículo de www.noaingares.com que comentaba cosas interesantes como:
“El aluminio es ecológico. Respeta el medio ambiente. Para su formación precisa de un bajo coste energético, no es tóxico y es RECICLABLE.”
“Gracias a los más amplios avances tecnológicos y unido a su ligereza, el aluminio permite la adaptación rápida y sencilla a cualquier tipo de obra y responde a cualquier tipo de necesidad arquitectónica.”
Este artículo lo podéis ver íntegro en el siguiente enlace web: http://www.noaingares.com/ventanas/aluminio-o-pvc/ventajas-de-las-ventanas-de-aluminio/
En los dos artículos también se habla de lo que gana un material con respecto al otro.
En cuanto al PVC con respecto al aluminio:
“…, este tipo de ventanas con carpintería de PVC es capaz de aislar hasta cuatro veces más que la carpintería de aluminio tradicional y la de madera.”
En cuanto al aluminio con respecto del PVC:
“Dilata menos que las ventanas de PVC; por ello, es ideal sobre todo para puertas de entrada con cerraduras. Al ser más ligero que el PVC, permite el mejor funcionamiento de bisagras y muelles en puertas de grandes dimensiones.”
Muchas de las opiniones sobre este tema suelen estar condicionadas y obedecen a intereses comerciales más que a una realidad objetiva. Hay mercado para todos los productos y comparar alegremente los tipos de carpintería suele llevar a conclusiones equivocadas.
Hay alternativas en ambos materiales con prestaciones similares y estas deberían ser el punto de comparación, en vez del tipo de material. Con lo cual, la decisión final se reduce a una cuestión de precio o de estética. Debe ser el cliente el que decida, pero con una información real del producto.